por Andrea Marcela Torres
Aeon Flux es una serie de animación
creada por Peter Chung y emitida en 1991 por el canal de televisión MTV.
En esta serie encontramos diferentes
elementos cargados de intertextos, conectados con una estética visual y
narrativa que hace alusión al Cyberpunk
y a la ciencia ficción. Su protagonista,
Aeon Flux, juega un papel dudoso, confundiendo al espectador acerca de
su rol en la serie. Ella es una especie de anarquista que vive en Monincan,
ciudad que limita con Bregna y en donde no hay un gobierno establecido sino que
aparentemente existe una perfección en la que cada quien es gobernante de sí
mismo.
Monincan limita con Bregna, una urbe
en la que gobierna Trevor Goodchild y que se promueve como la ciudad perfecta,
pero al contrario de Monincan, esta ciudad es controlada todo el tiempo, desde
cámaras y ojos móviles que observan todo el tiempo las actividades de sus
habitantes, haciendo alusión al concepto del panóptico de Lyotard.
Entre Aeon Flux y Trevor Goodchild
existe una relación extraña en la que todo el tiempo se están atacando el uno
al otro; sin embargo, estos ataques también hacen las veces de juegos de
seducción.
La personalidad de Aeon Flux, como se
dijo, es algo ambigua y creo que éste es un punto fuerte en el desarrollo de
personajes para la historia. Alguien como ella, que al parecer no tiene una
moral definida, es tal vez uno de los elementos que llaman la atención sobre la
historia. La mayor parte del tiempo encontramos en ella una personalidad
completamente egoísta; sin embargo, en otros momentos podemos desconectarnos
con actitudes altruistas.
“La ciencia ha afirmado durante años
que nuestros actos más generosos o desinteresados esconden un oculto motivo
egoísta”1 Esta
frase inscrita en la reseña del libro de Elliot Sober y David Sloan Wilson El
comportamiento altruista, evolución y psicología encajan perfectamente en
la personalidad de Aeon Flux, con la diferencia de que los actos de Aeon Flux
son abiertos y descarados.
A pesar de tener una personalidad que
manipula Aeon termina hablando sin tapujos e incluso de manera insultante. Esta
característica es algo que atrae al espectador, ya que pocas veces en nuestra
realidad nos encontramos con personas que tienen estas características. Lo
interesante es que cuando lo hacemos, cuando nos encontramos frente a este tipo
de personas, tendemos a chocar o nos disgusta. Pero en Aeon Flux, esta personalidad
atrae y genera duda, queremos saber qué se guarda, qué hay detrás de aquella
ambigüedad y por qué su personalidad franca y al mismo tiempo doble nos
atropella y llama la atención.
1. SOBER, Elliot, SLOAN WILSO, David, “El comportamiento altruista, evolución y psicología”. Siglo XXI de
España Editores S.A, Madrid. 2000.
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